Luc Svetchine, arquitecto del alzado

Publier sur Facebook Share to Twitter Email Print More...
  • français

Firmó la creación o la renovación de distinguidas villas en la Costa Azul pero también en Inglaterra, Rusia, Japón y Líbano. Se le debe la próxima ampliación del Grand Hotel de Cap Ferrat y la rehabilitación del Château Saint-Martin. Diplomado de la Escuela de Arquitectura de Versalles y de Marsella, escultor del espacio y de la luz, Luc Svetchine aceptó darnos su visión del concepto In-Out.

Palabras recogidas por Muriel Gauthier.

M.G. ¿Cómo usted ve la arquitectura de hoy, principalmente en la Costa Azul ?

L.S. El paisaje de la costa tiene un abundancia de construcciones densas y heterogéneas y es difícil librarse de ciertos desordenes existentes que son barreras considerables para la creación arquitectural.

Sin embargo es a través de la mejora del cuadro arquitectural que la Costa Azul podrá borrar estos desordenes; y este proceso es más activo y prospectivo que simplemente proteccionista y conservador.

No obstante el estilo neo-provenzal siempre se elige como solución de facilidad. Los electos permanecen reticentes en un campo donde las iniciativas y las innovaciones son juzgadas molestas. En otros sectores tales como la fotografía, el cine, el teatro o la publicidad, las imágenes del modernismo se imponen, pero no en la arquitectura, particularmente en el caso de las casas individuales. Los arquitectos de Bâtiments de France están a favor de los proyectos contemporáneos pero esta apertura aún está poco percibida.

En todo caso, la arquitectura se crea en armonía con el terreno, urbanizado o no. Se trata de una actitud contextual que estudia el entorno en el cual actuamos. El todo contemporáneo se cultiva de forma natural en un contexto liberado de obligaciones históricas demasiado presentes o de referencias estilísticas excesivamente marcadas en el medio ambiente. Además de la creación arquitectural, necesariamente contemporánea, el arquitecto también debe saber intervenir en una restauración, una renovación o una ampliación respetando las reglas del juego estilístico dadas.

M.G. ¿Cuales son para usted las referencias arquitecturales que ilustran el concepto indoor/outdoor?

L.S. Pienso, evidentemente, en los techos terrazas de las medinas, las escaleras integradas a la arquitectura de los pueblos griegos, los patios andaluces, las arcadas de las plazas italianas, las pérgolas provenzales, los moucharabiehs orientales.

M.G. La casa de un nivel es un elemento importante de la fluidez entre el interior y el exterior,¿cómo le gusta tratarlo?

L.S. En primer lugar la arquitectura debe llevar en consideración la topografía del terreno y sus irregularidades. Para la casa de un nivel el ejercicio consiste en borrar las fronteras eligiendo por ejemplo la continuidad de los materiales, la unidad de los niveles… La construcción puede prolongarse por tejadillos que sobresalen generosamente o, para las casas más clásicas, por ventanales ocultos o plegables, por el uso del mismo suelo en el interior y el exterior, por la supresión de los umbrales, siempre que posible.

Los materiales y colores pueden ayudar a eliminar las barreras cuando existe una comunicación visual entre interior y exterior. Se trata de encontrar el justo equilibrio entre la necesidad de apertura hacia el exterior y el respeto a la intimidad. Una referencia a este concepto es sin duda la Casa de Vidrio de Phillip Johnson (1) en EE.UU, o las casas de Richard Neutra compatibles con la naturaleza.

M.G. La concepción paisajista, la integración al sitio son elementos esenciales a la armonía arquitectural. ¿Usted ve otros elementos imprescindibles para llevar a cabo un proyecto de arquitectura in/outdoor?

L.S. La arquitectura no puede desinteresarse del paisaje. El arquitecto debe cuidar de todo lo que rodea el proyecto, o sea el jardín, el mobiliario o la iluminación… La arquitectura es la disciplina más fácil de desnaturalizar. El concepto In Out tiene evidentemente que llevar en consideración los materiales. Los volúmenes más expuestos a la mirada no deben carecer de materiales. Me gusta emplear hormigón, piedra, revestimientos naturales, vidrio, acero. Por supuesto, la luz tiene una gran importancia y la trabajo como si fuera un material. En este caso también se trata de encontrar una hábil dosificación. La luz tiene que lamer las paredes, reflejarse, rebotar de superficie en superficie y sobre todo no molestar. Doy también mucha importancia a la creación de un ambiente nocturno que es una bella manera de seguir haciendo vivir una casa después del anochecer. En este caso también una luz muy fuerte puede destruir la armonía. En cuanto a los colores, intento utilizar al máximo tonos neutros para traer en el último momento el color fuerte que permite la evolución de los ambientes.

M.G. Usted es presidente del jurado de las Piscinas de Oro. Las piscinas hacen parte de una lograda integración al entorno. ¿Cuáles son las reglas en este ámbito y las tendencias actuales?

L.S. Cualquier espejo de agua debe estar en acuerdo con la construcción. Si hoy en día la piscina se ha ampliamente democratizado y ya no es un simple objeto de representación de una cierta clase social, tiene formas menos exuberantes. El minimalismo y los colores muy oscuros de los revestimientos que dan una bella claridad al agua están de moda. Estoy actualmente trabajando en la realización de un libro que saldrá a finales del 2006 (2) que muestra como la piscina puede adaptarse a las peculiaridades de los paisajes de las provincias francesas. La piscina puede igualmente tornarse un lugar de búsqueda estética. Estoy trabajando junto con Yann Kersalé (3) sobre un proyecto de video que proyecta sobre la piscina los movimientos del agua, olas a contraluz o burbujas de champagne.

(1) Philip Johnson : la Casa de Vidrio, por David Whitney, Jeffrey Kipnis, Philip Johnson, Ed. Gallimard.
(2) La France des Piscines
(3) Yann Kersalé, artista plástico, Lumière matière.

Publier sur Facebook Share to Twitter Email Print More...